Transformarse para transformar

Internacional
En esta columna, el Director Ejecutivo de América Solidaria Uruguay, Javier Pereira, aborda la importancia de la transformación personal en el camino para lograr los grandes cambios sociales que nuestro continente necesita.

por Javier Pereira
Director Ejecutivo – América Solidaria Uruguay

Cuando elegí estudiar sociología, hace más de 25 años, lo hice con una motivación muy fuerte, casi única. Quería cambiar el mundo, transformar las estructuras sociales y políticas, luchar por un mundo más justo y solidario, y sentía que la sociología era la profesión ideal para hacerlo. Con ella, iba a poder entender mejor cómo funcionaba el sistema, cuáles eran las “fuerzas” que generaban tantas situaciones de injusticia y desigualdad, y desde allí iba a poder encontrar caminos para el cambio social.

La vida (y también la sociología) me fueron enseñando que transformar la realidad no es tan sencillo y que no es suficiente con cambiar las estructuras sociales, económicas y políticas. Al mismo tiempo que trabajamos por estos “grandes cambios”, necesitamos promover el cambio a nivel personal, empezando por nosotros mismos. Como decía León Tolstoi, el problema es que “todos piensan en cambiar el mundo, pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo“.

También Gandhi apuntaba en la misma dirección cuando decía “Sé tu mismo el cambio que quieres ver en el mundo”. Esta invitación, además de ser un camino para avanzar hacia el cambio en la sociedad a través de la coherencia personal, nos permite descubrir en nosotros mismos lo díficil que puede ser el cambio que le estamos pidiendo a otros. Y es que, en el fondo, empezar por uno mismo puede ser más difícil que reclamar y exigir el cambio en los demás.

Querer cambiarnos a nosotros mismos, no solo supone valentía para dejar atrás algo de lo que hoy somos, sino también, para conocernos y aceptar nuestras incoherencias y debilidades. La conocida frase de San Agustín, “Conócete, acéptate, supérate”, nos ofrece una hoja de ruta precisa, aunque no siempre fácil de seguir, para avanzar en el camino de la superación y del crecimiento personal.(…)

A partir del conocimiento y la aceptación es que podemos superarnos y ser mejores personas. Superarnos significa sacar la mejor versión de nosotros… El encuentro con el otro es el lugar que posibilita esta transformación, ya que es allí donde surgen las oportunidades para derribar nuestros prejuicios, relacionarnos fraternalmente y actuar con justicia. En este sentido, las experiencias de servicio y de compromiso constituyen oportunidades únicas para el crecimiento y la transformación personal. De esta manera, nos estaremos transformando para transformar.

(Publicado en Boletín Salesiano de Uruguay, Marzo 2017)