<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Haití Necesita Hoy Una América Solidaria - Sitio Oficial Campaña</title>
	<atom:link href="http://www.americasolidaria.org/haiti/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.americasolidaria.org/haiti</link>
	<description>Simplemente otro blog con WordPress</description>
	<lastBuildDate>Mon, 08 Feb 2010 17:43:29 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.9.1</generator>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<item>
		<title>Haití y sus nuevos desafíos</title>
		<link>http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/02/haiti-y-sus-nuevos-desafios/</link>
		<comments>http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/02/haiti-y-sus-nuevos-desafios/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 08 Feb 2010 15:49:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Noticias]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.americasolidaria.org/haiti/?p=203</guid>
		<description><![CDATA[
Después de días frenéticos de actividades, en que se duerme poco y las emociones están a mil, hay ciertas cosas  ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.americasolidaria.org/haiti/wp-content/uploads/2010/02/americasolidaria_haiti_nuevos_desafios.jpg" class="alignnone size-full wp-image-204" /></p>
<p>Después de días frenéticos de actividades, en que se duerme poco y las emociones están a mil, hay ciertas cosas del nuevo Haití que empiezan a distinguirse con claridad. Hemos visitado nuestros antiguos lugares de trabajo, hablado con muchos haitianos y personas que trabajan en instituciones de cooperación, y hemos podido tomar el pulso a un país que no se va a quedar en el suelo. Ante nuestros ojos y nuestros corazones, están las primeras intuiciones de los nuevos desafíos que esta catástrofe impone al pueblo haitiano y a todos los amigos con los que hemos decidido caminar juntos.</p>
<p><span id="more-203"></span>En la Klinik, en el área de Salud hemos atendido frenéticamente para poder ofrecer soluciones a cientos de personas que día a día acuden al centro de atención. Nos queda claro que todo lo avanzado en los últimos años se ha venido al suelo. Atendemos muchos heridos leves (con dolor nos damos cuenta que probablemente el destino fatal de los heridos graves ya se ha desencadenado), casos de enfermedades primarias y casos que se solucionan con un kilo de arroz….  Haití es nuevamente la tierra de <em>grangou</em> (hambre). Como en los viejos tiempos, mucha de la gente que asiste a la Klinik aquejada del mal de no tener nada para comer. Con las hermanas que atienden la Klinik, repartimos la comida que nos ha llegado de la cooperación internacional según las priorizaciones que hacen los médicos. Los pacientes se van aliviados de sus dolores, con algo para comer por un par de días, y nosotros nos quedamos afligidos sabiendo que hemos aliviado el dolor, pero que no hemos erradicado sus causas. Urge restablecer los sistemas de atención, poder hacer seguimiento a los tratamientos, salir de la urgencia inmediata para poder dejar de retroceder en todo lo avanzado.</p>
<p>En las noches, cuando el equipo medico se reúne a recoger el día, miramos el cielo, y rogamos que por un tiempo no llueva. Nos angustia pensar en las miles de familias que están viviendo en improvisados campamentos de tiendas de tela. Pero el real peligro son los muertos que todavía están bajo los escombros, la inmundicia, toda la basura sin recoger que cuando sea tocada por el agua desatará una situación epidemiológica de infecciones que podría crear una avalancha de pacientes graves que acudirán con cuadros agudos y que el golpeado sistema de salud haitiano no podrá absolver. Sólo podemos levantar las miradas al cielo, y suplicar que si hay alguien ahí arriba, que detenga la lluvia…</p>
<p>La situación de los proyectos de vivienda impulsados por AS también fue reconocida. Junto a nuestros amigos de la Pastoral Universitaria Haitiana, recorrimos las viviendas de Croix de Busquets construidas en conjunto en el marco del proyecto <em>Bati Kay</em>. Si bien un porcentaje menor de las casas están en el suelo, casi todas ellas tienen daños en su estructura. Daños mas o menos graves, que sumados al temor de la población, no acostumbrada a situaciones sísmicas, tiene a cientos de familias durmiendo al aire libre. Es dramático ver cómo se vuelve a casas livianas, que son soluciones temporales. Casas de ramas y barro,  oscuras, mal ventiladas, que no ofrecen condiciones de habitabilidad, pero que no les generan el temor de ser aplastados por losas de cemento. Lo que tenemos claro, es que el Bati Kay debe ser reformulado. Sus grandes logros (sistema constructivo que permite la participación, adecuación cultural a la cosmovisión haitiana, bajo precio y durabilidad) no son compatibles con la nueva situación sísmica del país. Con nuestros amigos, tenemos el desafío de encontrar una respuesta compatible al nuevo escenario que Haití plantea.</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-1356" src="http://www.americasolidaria.org/wp-content/uploads/2010/02/casa-comunitaria1.jpg" /></p>
<p>El tercer desafío, que probablemente sea el mayor, tiene que ver con los cientos de miles de desplazados que el terremoto ha dejado. Miles y miles de personas han sido, voluntaria o forzadamente, reubicados. Entre la migración ciudad campo y la constitución de enormes campos de refugiados, Haití se enfrenta a una total reconfiguración de la organización social de la sociedad, y un nuevo abanico de problemas emergentes para los que todos debemos prepararnos. ¿Cómo asegurar condiciones mínimas de salud? ¿Cómo continuar la educación de los niños en los campamentos? ¿Cómo trabajar con los haitianos para que los campamentos no sean soluciones definitivas que reconfiguren la sociedad haitiana, sino que sean soluciones transitorias mientras se soluciona la emergencia en Puerto Príncipe?</p>
<p>Los voluntarios de AS ya están en terreno. En el <em>triage </em>(selección de pacientes) de cada día, buscamos generar una primera señal de normalidad y una apuesta por que los recursos (humanos y médicos) deben usarse para solucionar lo urgente y para brindar oportunidades de desarrollo. Y con ahínco, buscamos soluciones a las nuevas urgencias. Una cosa sí tenemos claro: no tenemos mucho tiempo, pero, nos sobran  oportunidades para que Haití y sus amigos saquen toda la solidaridad y creatividad que tenemos dentro.</p>
<p style="text-align: right;"><strong>Por Arturo Celedón<br />
Director de Voluntariado AS<br />
Desde Puerto Príncipe</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/02/haiti-y-sus-nuevos-desafios/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>América Solidaria presenta Plan &#8220;Haití: Tierra de Esperanza&#8221;</title>
		<link>http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/02/america-solidaria-presenta-plan-haiti-tierra-de-esperanza/</link>
		<comments>http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/02/america-solidaria-presenta-plan-haiti-tierra-de-esperanza/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 05 Feb 2010 17:59:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Noticias]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.americasolidaria.org/haiti/?p=191</guid>
		<description><![CDATA[
Hasta la fecha la campaña impulsada por América Solidaria ha recaudado $344.191.000 pesos chilenos. Estos recursos serán invertidos durante los  ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignnone size-full wp-image-192" src="http://www.americasolidaria.org/haiti/wp-content/uploads/2010/02/americasolidaria_haiti_plan.jpg" alt="" /></p>
<p>Hasta la fecha la campaña impulsada por América Solidaria ha recaudado $344.191.000 pesos chilenos. Estos recursos serán invertidos durante los próximos dos años en Salud, Nutrición y Alimentos, Infancia y Educación, Agro y Medioambiente, Construcción, Desplazados y Migrantes. El Plan completo se proyecta a 10 años, para lo cual se necesita recaudar en total $1.522.591.000</p>
<p><span id="more-191"></span>Mediante el documento Haití: Tierra de esperanza (<a href="http://www.americasolidaria.org/haiti/wp-content/uploads/2010/02/100205_Proyecto_Esperanza_Haiti.pdf">descargar en PDF</a>), la <a href="http://www.americasolidaria.org" target="_blank">Fundación América Solidaria</a> presenta el Plan de acción en el que se invertirán los 344.191.000 que se han recaudado hasta la fecha gracias a la campaña &#8220;Haití necesita hoy una América Solidaria&#8221;.</p>
<p>Benito Baranda, presidente de América Solidaria destaca que &#8220;la respuesta de la sociedad chilena ha sido de un gran compromiso: miles de personas, cientos de empresas y organizaciones de la sociedad civil, la comunidad haitiana en Chile, artistas y tantos otros, hicieron donaciones, juntándose a la fecha  $344.191.000 pesos chilenos. Estos recursos serán destinados para un plan de acción de Emergencia Humanitaria y Rehabilitación que se desarrollará en los próximos dos años&#8221;.</p>
<p>América Solidaria desarrollará un trabajo que buscará acompañar procesos de desarrollo de capacidades en las personas haitianas y de fortalecimiento institucional de sus organizaciones. Este trabajo será desarrollado a través de una coordinación con el Gobierno Haitiano y apoyando el Plan General de la ONU y del Gobierno Chileno.</p>
<p>Además, el Plan Haití: Tierra de Esperanza buscará trascender los dos años siguientes, y tendrá una proyección de 10 años, en la que se enviará un total de 364 voluntarios que trabajarán por un año cada uno en Haití. Este Plan se desarrollará en tres etapas: Emergencia Humanitaria; Rehabilitación; y Desarrollo.<br />
Las áreas de intervención serán: 1) Salud, 2) Nutrición y Alimentos, 3) Infancia y Educación, 4) Agro y Medioambiente, 5) Construcción, 6) Desplazados y Migrantes.</p>
<p>&#8220;Si queremos hacer un compromiso a largo plazo con Haití, y comprometernos con un período de 10 años, la inversión que habrá que hacer será de $1.522.591.000. Esto significa que el monto recaudado a la fecha corresponde a un 23% del total&#8221;, agrega Benito Baranda. Es por esto que América Solidaria hace un llamado al pueblo chileno a movilizarse y sumarse a América Solidaria, para juntar los recursos requeridos a través de la campaña que haremos en marzo, o haciéndose socios permanentes del Proyecto Haití: Tierra de Esperanza.</p>
<p><b>Descarga el documento:</b> <a href="http://www.americasolidaria.org/haiti/wp-content/uploads/2010/02/100205_Proyecto_Esperanza_Haiti.pdf">Proyecto Esperanza Haiti</a></p>
<p><strong>Contacto de prensa:</strong><br />
Patricia Laso: <a href="mailto:plaso@americasolidaria.org">plaso@americasolidaria.org</a> / 9-9394912 / 5307147</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/02/america-solidaria-presenta-plan-haiti-tierra-de-esperanza/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Testimonio desde Haití: “Esperanza y solidaridad en medio del dolor”</title>
		<link>http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/02/testimonio-desde-haiti-%e2%80%9cesperanza-y-solidaridad-en-medio-del-dolor%e2%80%9d/</link>
		<comments>http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/02/testimonio-desde-haiti-%e2%80%9cesperanza-y-solidaridad-en-medio-del-dolor%e2%80%9d/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 03 Feb 2010 15:45:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Noticias]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.americasolidaria.org/haiti/?p=186</guid>
		<description><![CDATA[
Aterrizamos en Puerto Príncipe a las 01.00 am del Sábado 30 de Enero. Somos una misión de avanzada compuesta por  ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.americasolidaria.org/haiti/wp-content/uploads/2010/02/americasolidaria_haiti_testimonio_esperanza.jpg" width="413" height="231" class="alignnone size-full wp-image-187" /></p>
<p>Aterrizamos en Puerto Príncipe a las 01.00 am del Sábado 30 de Enero. Somos una misión de avanzada compuesta por 2 médicos (Julio y Carolina), un matrón (Gonzalo) y el Director de Voluntariado de América Solidaria (Arturo). Tenemos como misión preparar la llegada de toda la ayuda de la Fundación, además de apoyar un gran operativo de salud que se está realizando en la Klinik Sentespri, nuestro lugar de trabajo desde hace más de 7 años. En la Klinik, nos hemos encontrado con la gran sorpresa de un pequeño ejército de dominicanos, haitianos, mexicanos, norteamericanos y ahora chilenos, que con profunda entrega se esfuerzan por hacer algo frente a una catástrofe de dimensiones insospechadas.</p>
<p><span id="more-186"></span>En estos días, hemos visitado a nuestros conocidos y amigos. Hay varios de los que hace días que no se tiene noticia, con mucho dolor, estamos empezando a asumir que tal vez ya no los volvamos a ver… En el centro de la ciudad, el colapso es máximo. Al lado de las ruinas de la Catedral, un enorme campamento de ‘casas’ de tela ha surgido como efecto de la catástrofe. Un olor nauseabundo acompaña a la gente valerosa que todavía, a más de 15 días del terremoto, busca a sus familiares.</p>
<p>Nuestros médicos, desde que llegaron, han sido absorbidos por la urgencia. Gracias a su experiencia previa en la Klinik, fue posible reorganizar la atención primaria. Así, día a día, junto al equipo de médicos norteamericanos del operativo organizado por nuestros amigos de la Memphis Medical Mision, hemos atendido diariamente a más de 120 niños y mujeres.</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-1342" title="testim2" src="http://www.americasolidaria.org/wp-content/uploads/2010/02/testim2.jpg" alt="" width="413" height="290" /></p>
<p>A 48 hrs. de nuestra llegada, es claro que la urgencia es máxima: el país está en el suelo, sus estructuras colapsadas, y lo que más nos afecta: su gente, nuestros hermanos haitianos que hemos aprendido a querer y admirar, que hoy viven momentos de dolor y oscuridad.  Esto es importante, porque estando aquí es tan claro y tangible que detrás de la noticia de la catástrofe de un país, hay 9 millones de vidas que están invadidas por el dolor. A los 150.000 muertos y desaparecidos, hay que agregar los miles y miles de damnificados que quedaran vivos (discapacitados, huérfanos y huérfanas, desplazados, viudas y viudos). Tratamos de imaginar lo que esto significa para este pueblo de amigos, pero sabemos que todas nuestras proyecciones se quedan cortas frente a las dificultades que vienen.</p>
<p>Cada día, al finalizar la jornada, los distintos equipos que estamos en la Klinik nos reunimos a compartir nuestras experiencias. Todos cansados, con cara de impotencia, con la necesidad de hablar… el diagnóstico siempre es el mismo: es tanto el dolor, y somos tan pocos. Necesitamos mucha más ayuda, muchas más manos, muchos más medicamentos. Pero también hay una esperanza que es compartida: en cada rincón del desastre, aparece una señal de la solidaridad del pueblo haitiano, una muestra de su entereza y su vocación de humanidad; heridos que cargan a otros heridos, comités que lo han perdido todo y que se organizan para cuidar a sus huérfanos, líderes locales trabajando sin descanso para que sus hermanos puedan tener una luz de esperanza. Nuestros hermanos haitianos nos están dando un ejemplo de entereza y solidaridad. Ahora nos toca a nosotros estar a la altura de las circunstancias.</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-1339" title="testim1" src="http://www.americasolidaria.org/wp-content/uploads/2010/02/testim1.jpg" alt="" width="413" height="306" /></p>
<p style="text-align: right;"><strong>Por Equipo de avanzada de América Solidaria en Puerto Príncipe</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/02/testimonio-desde-haiti-%e2%80%9cesperanza-y-solidaridad-en-medio-del-dolor%e2%80%9d/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Actividades culturales que apoyaron la campaña por Haití</title>
		<link>http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/02/actividades-culturales-que-apoyaron-la-campana-por-haiti/</link>
		<comments>http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/02/actividades-culturales-que-apoyaron-la-campana-por-haiti/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 02 Feb 2010 15:40:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Noticias]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.americasolidaria.org/haiti/?p=181</guid>
		<description><![CDATA[
Desde el jueves 28 al domingo 31 de enero se realizaron distintas actividades culturales para  apoyar  la campaña &#8220;Haití necesita  ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.americasolidaria.org/haiti/wp-content/uploads/2010/02/americasolidaria_haiti_maxberru.jpg" width="413" height="310" class="alignnone size-full wp-image-183" /></p>
<p>Desde el jueves 28 al domingo 31 de enero se realizaron distintas actividades culturales para  apoyar  la campaña &#8220;Haití necesita una América Solidaria&#8221;.</p>
<p><span id="more-181"></span>Los eventos comenzaron el día jueves en el pub California Cantina, co-organizado con Democrats Abroad in Chile, donde asistieron más  de 100 personas, entre ellos la comunidad estadounidense residentes en nuestro país, quienes disfrutaron durante horas de una velada llena de emociones, juegos  y sorpresas.</p>
<p>Durante la noche las coordinadoras de Democrats Abroad in Chile realizaron una rifa maravillosos premios, donde asistentes esperaban muy emocionados el sorteo de cada número. Fue un momento de gratas conversaciones e instancia de reencuentro de muchos amigos que se juntaron para apoyar la campaña.</p>
<p>Las emociones estaban recién comenzando, el día sábado 30 de enero se realizó el concierto “Cantando por Haití”, organizado por Bruno Tassara, voluntario de AS en Haití el aó 2008,  quien nos sorprendió con su bella voz al interpretar covers de Violeta Parra y de cantautores de Folklore latinoamericano. El concierto se realizó en el auditorio de Telefónica, y todos los asistentes vibraron con la melodía del destacado músico y fundador de los Inti-llimaní, Max Berrú quien se presentó con su grupo Max Berrú y los Cantineros insobornables, del cual Bruno Tassara es uno de los integrantes. En el ambiente se respiraba la magia de una noche distinta, en el que todos los asistentes, reunidos por la ganas de ayudar a nuestros hermanos haitianos, vibraron con lo mejor de la música de nuestro continente.</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-1334" src="http://www.americasolidaria.org/wp-content/uploads/2010/02/bruno.jpg" width="413" height="551" /></p>
<p>Para culminar con gran éxito estas actividades, el Domingo 31 el teatro San Ginés se tiñó de  colores y olores que unían a todos los asistentes bajo el efecto de la solidaridad. La compañía del teatro San Ginés, liderada por el actor Juan Pablo Sáez, presentaron por última vez en esta temporada la obra “El Candidato políticamente Incorrecto”, destinando sus ganancias en benificio del pueblo haitiano. Esta fue una velada acompañada de risas y espíritu de unión de todos los asistentes.</p>
<p>Fue un fin de semana motivado en la globalización de la solidaridad, por damos las gracias a todos los asistentes y organizadores de cada una de las actividades por su iniciativa, entrega y motivación.</p>
<p>Los fondos recaudados en los tres eventos fueron depositados en la cuenta de la Campaña &#8220;Haití necesita hoy una América Solidaria&#8221; y serán destinados en su totalidad a la rehabilitación de Haití.</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-1335" src="http://www.americasolidaria.org/wp-content/uploads/2010/02/Obra-de-teatro.jpg" width="413" height="236" /></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/02/actividades-culturales-que-apoyaron-la-campana-por-haiti/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Bitácora de una catástrofe: Cinco días en la caída de Haití</title>
		<link>http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/02/bitacora-de-una-catastrofe-cinco-dias-en-la-caida-de-haiti/</link>
		<comments>http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/02/bitacora-de-una-catastrofe-cinco-dias-en-la-caida-de-haiti/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 01 Feb 2010 15:20:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Noticias]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.americasolidaria.org/haiti/?p=176</guid>
		<description><![CDATA[
Leonardo Parada es médico, y llevaba seis meses trabajando como voluntario de la fundación América Solidaria en Haití. Le quedaba  ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.americasolidaria.org/haiti/wp-content/uploads/2010/02/americasolidaria_haiti_bitacora_1.jpg" class="alignnone size-full wp-image-174" /></p>
<p>Leonardo Parada es médico, y llevaba seis meses trabajando como voluntario de la fundación América Solidaria en Haití. Le quedaba una semana de trabajo cuando el país fue azotado por un terremoto. Esta es, en sus propias palabras, la historia de cómo armó una verdadera clínica a la intemperie en medio de la tragedia, y trabajó casi sin dormir ayudando a los sobrevivientes.</p>
<p>Por Leonardo Parada, publicado en la Revista El Sábado (23 de enero de 2010)</p>
<p><span id="more-176"></span><strong>Martes 12 de enero: El terremoto.</strong></p>
<p>Llevaba seis meses trabajando en Haití. Los voluntarios de América Solidaria vivíamos en una casa grande, en un sector semi rural a las afueras de Puerto Príncipe. Ese día el otro doctor que trabajaba conmigo, Fernando Álamos, estaba de vacaciones fuera de la ciudad, así que estaba sólo con Pía Chieyssal, que es dentista. Éramos los únicos blancos del barrio. Vivíamos además con dos hermanos haitianos, Fortune y Natela, que trabajan con la fundación hace años: él ayuda con la seguridad y las compras, y ella es casi una mamá; ayuda con la cocina, con el aseo general y nos ayuda con el idioma y la inserción en el mundo haitiano.</p>
<p>Me había despertado alrededor de las seis de la mañana, como siempre. Ese día tomamos desayuno con Libe Narbarte, una chilena-española que coordina nuestro trabajo allá en la Fundación, y Paula Figueroa, una voluntaria antropóloga que volvía ese mismo día a Chile. Alcanzó a tomar el avión cerca del medio día.</p>
<p>Luego de despedirme de ella, partimos con Pía a trabajar a la Klinik, nuestro consultorio, que quedaba a 25 minutos caminando en una comuna que se llama Croix des Bouquets, donde trabajábamos junto a una congregación de monjas colombianas. En el consultorio, me cambié de ropa y fui a hacer el triage, la ronda para determinar qué pacientes atendemos. Allá es tal la demanda que seleccionamos a los pacientes según gravedad, no por orden de llegada. En general los pacientes llegan con infecciones dermatológicas, neumonía, enfermedades de transmisión sexual, asma. En los niños generalmente son resfríos, síndromes febriles. Hay mucha diarrea, porque las condiciones higiénicas son pésimas, la gente cocina con agua de pozo, no hay recolección de basura, no hay baños. Yo además manejaba un programa de desnutrición infantil.</p>
<p>Ese día era además el único doctor atendiendo, así que fue súper agotador. Salimos tarde del trabajo y estábamos cansados, así que decidimos con  la Pía saltarnos nuestra clase de francés de los martes, en el centro de Puerto Príncipe, y partir en vez a la casa a estudiar para un examen del curso. Almorzamos y dormí 20 minutos. Empezamos a estudiar como a las 4:30 de la tarde en el living. Natela, la haitiana que vive con nosotros, llegó más temprano que lo  normal ese día, así que nos pusimos a conversar los tres.</p>
<p>Y empezó a temblar. Todavía estaba claro el cielo.</p>
<p>En Haití no había habido un terremoto fuerte hace 200 años, pero se sabía que tenía que haber uno. A los dos meses de estar viviendo allá, mientras estaba estudiando estadísticas de salud, me topé con un informe de la UNICEF que hablaba de distintas catástrofes naturales posibles; decía que había pasado demasiado tiempo sin un terremoto en Haití, país que está encima de una falla. Pensé que cómo me iba a tocar a mí.</p>
<p>Así que cuando empezó a aumentar la fuerza del temblor, pensé inmediatamente: éste es.</p>
<p>La Pía reaccionó rápido y salió de la casa rápidamente. Yo quería salir, pero la Nate no entendió lo que estaba pasando, estaba estática. Le empecé a decir: ¡Sale! ¡Sale! No reaccionaba, así que la empujé y la saqué de la casa.</p>
<p>Nos quedamos afuera los tres. Costaba mantenerse en pie. Nos abrazamos hasta que terminó. Hubo un silencio y luego se empezaron a escuchar muchos gritos.</p>
<p>A nuestra casa no le pasó nada, pero los cercos se cayeron. La calle que era de piedra ahora estaba cubierta por bloques de cemento. Más allá había una casa encima de un auto. Otra se había caído. La casa del lado estaba hundida. Hablamos con los vecinos, no había nadie herido.</p>
<p>Entré a la casa y estaba todo en el suelo. Se habían caído los libros, las sillas, el televisor, el refrigerador se abrió y se cayó todo lo que estaba adentro, todas las botellas estaban en el suelo rotas. Tomé mi cámara y decidí que lo tenía que registrar. Son las únicas fotos que tengo del terremoto.</p>
<p>Tratamos de empezar a llamar a nuestros amigos y ningún teléfono conectaba. Nos quedamos afuera de la casa por miedo a réplicas, las que se sintieron de inmediato.</p>
<p>Sonó mi teléfono y era Fernando desde Cabo Haitiano. Le conté que estábamos bien, y le pedí que llamara a la Fundación en Santiago y avisara que no nos pasó nada. Él alcanzó a comunicarse por internet con su polola, que avisó a Chile. Pudimos hablar con un par de amigos más.</p>
<p>Tiramos un par de colchones en el patio y nos quedamos ahí sentados esperando. Prendimos la radio y nos enteramos que se había caído el Hotel Montana, el supermercado más grande, la catedral, el palacio de gobierno. Ahí pensamos: se vino Puerto Príncipe entero abajo.</p>
<p>Nos llegó a pedir ayuda una vecina de 12 años, a la que le cayó un bloque de cemento en la cara, pero no tenía nada más que una hinchazón grande. Le hicimos una curación y se quedó con nosotros. Con cada réplica la gente se ponía a gritar.</p>
<p>Como a las 9 de la noche un vecino nos vino a pedir ayuda, ya que había unas personas que necesitaban atención médica. Yo no tenía muchas cosas, en la casa tenemos un botiquín como el de cualquier casa, con la excepción de que tenía guantes. Me los puse y partimos con linternas.</p>
<p>Había dos personas en la parte de atrás de un tap tap, unas camionetas que funcionan como micros en Haití. Era una mujer que tenía la cara destrozada absolutamente, una fractura expuesta de un brazo, los huesos estaban afuera. Estaba súper grave. La otra era  una embarazada de seis meses, con fracturas en las piernas, una expuesta. Y tenía signos de un neumotórax, de que un pulmón se había roto. Eso podía provocarle la muerte si no la atendían rápido. Yo no podía hacer nada.</p>
<p>La calle estaba llena, todos gritando por ayuda. Le expliqué al marido de la señora que no tenía herramientas, y les pedí que las llevaran a un hospital rápido. Me explicaron que habían ido ya a cuatro, y estaban cerrados, estaban llenos. Igual se fueron súper agradecidos.</p>
<p>Llegó una de las hermanas con las que trabajábamos a buscarnos urgente, porque había llegado mucha gente hasta la Klinik. Fui a buscar mis cosas, me puse zapatillas, y tomé la cámara fotográfica. Pero una vez en el consultorio, fui incapaz de sacar fotos.</p>
<p>Nos fuimos por el camino de todos los días, pero ahora estaban todas las casas en el suelo. Iba tranquilo, pero pensaba: ‘Esto no puede estar pasando’. Hasta entonces se veían cambios en Haití, el país de a poco iba progresando. Y con esto volvía a cero.</p>
<p>Llegamos a la Klinik, que está en un recinto grande, con una cancha de fútbol, un seminario religioso, la casa de las monjas y un centro de conferencias. Estaba lleno de gente.</p>
<p>Me fui a cambiar y busqué mis instrumentos. Las hermanas habían trasladado de la farmacia lo que servía de material de curación a un banquito en el patio. Me puse los guantes y empecé a atender. En general eran fracturas, muchas expuestas, otras cerradas, hemorragias que había que tratar de frenar, manejo del dolor, muchas heridas de cabeza, desforramientos de cuero cabelludo.</p>
<p>Pía es dentista, pero en ese día se convirtió en doctora. Se dedicó mucho a atender traumatismos craneanos, porque ahí tiene más experiencia. Se instaló a hacer suturas. Lo que yo hice fue empezar a hacer el diagnóstico. Fue un poco caótico al principio, había demasiada gente. Después pensé que tenía que ordenarme; a los médicos nos enseñan a ordenar a los pacientes en emergencias con distintos códigos de urgencia, pero como ahí nadie más los conocía, agarré post-its, y escribí el diagnóstico y el tratamiento. Fui pegándoselo a todos los pacientes en la cabeza o en el pecho.</p>
<p>Llegaba y llegaba gente. A todos los diagnosticaba, mientras la Pía seguía como loca suturando. Estábamos trabajando con una enfermera suizo-francesa, Caro, que se encargó de la administración de medicamentos, de ponerle suero a algunos pacientes con hemorragias.</p>
<p>Trabajamos hasta como las cuatro de la mañana, cuando se cortó la luz. Había mucha gente que perdió su casa y llegó a dormir a la cancha de fútbol.</p>
<p>Con Pía y Caro nos quedamos sentados afuera en unas sillas de plástico, tapados con una sábana porque hacía bastante frío, y cada cierto tiempo íbamos a revisar a los pacientes más graves. Dormimos una hora.</p>
<p>A las 6 empezó a salir el sol y empezamos a trabajar.</p>
<p><strong>Miércoles 13 de enero: El hospital</strong></p>
<p>Partimos con el mismo ritmo de herida-sutura-fractura. Ahí empezó a llegar más gente y también vimos los primeros signos de ayuda: Llegaba gente a buscar a sus enfermos en una camioneta, y aprovechaban de llevarse a todos los que cabían. Otros venían  a ofrecer sus autos, para llevarse a los más graves a un hospital.</p>
<p>Seguimos toda la mañana en lo mismo. No habíamos comido nada desde el almuerzo del día anterior, pero la adrenalina funcionaba y no teníamos ni hambre. Empezaron a llegar las heridas infectadas, llenas de pus. No las podíamos suturar, así que las limpiamos y empezábamos con antibióticos. Las hermanas agarraron una camioneta y se trataron de llevar a los enfermos graves a algún hospital.</p>
<p>Se murió sólo una persona ahí, ese día. Era un caballero que llegó con una herida en la cabeza y se veía en mal estado, al examinarlo creo que lo más probable es que haya tenido un traumatismo abdominal, una hemorragia interna. No había nada que hacer. Se murió y la familia lo dejó ahí.</p>
<p>Seguimos trabajando toda la tarde, y a las cinco llegaron las hermanas que habían salido a buscar un hospital para los enfermos graves; traían a todos de vuelta.</p>
<p>Entonces dije ‘Ok, si no hay hospital, a esto lo transformamos en hospital’.</p>
<p>Empezamos a colocar sillones en el patio, personas acostadas en lonas en el pasto, hospitalizadas. Agarré una hojita y de nuevo, anoté diagnóstico, tratamiento. Empezamos a administrar antibióticos endovenosos y medicamentos para el dolor. Yo iba dejando las indicaciones y la Pía y la Caro las iban haciendo. Teníamos como 10 o 15 pacientes hospitalizados ahí en el patio, y teníamos que tratar de mantenerlos sin shock, sin infección, sin dolor, porque lo que necesitaban eran cirugías de amputación.</p>
<p>Seguíamos incomunicados, pero a Caro, la enfermera, le funcionó su celular y con eso le mandé un mensaje de texto a mi papá y otro a mi mamá, que decía ‘Hola, estoy bien, quédense tranquilos, no me pasó nada. Los quiero’.</p>
<p>Instalamos colchones en el patio, y ese día dormimos más. Como tres horas.</p>
<p><strong>Jueves 14 de enero: La seguridad</strong></p>
<p>La mañana siguió en el mismo ritmo. Las hermanas volvieron a tratar de llevarse a los pacientes y comenzó a disminuir la gente. Como a las 11 de la mañana, sin mucha más gente por atender, aprovechamos de ir a ver la casa.</p>
<p>Logramos tener internet. Empezamos a ver los diarios, a ver las imágenes que hasta entonces no habíamos visto. Mostraban también que venía ayuda, que venían médicos, me enteré que venían amigos míos, que estaban mandando medicamentos. Pensé que me podía integrar a ese equipo, porque por donde estábamos ya no había mucho más que hacer.  Pude llamar a mis papás y a mi hermana por Skype.</p>
<p>El comentario de toda la gente era que estaban empezando los robos, la violencia, que se estaban disparando en las calles. Ahí nos dio un poco de miedo. Yo en general tengo confianza con los haitianos, pero a la casa se le habían caído los cercos y en la desesperación de no tener comida ni agua, cualquier persona puede actuar de forma irracional. Todos sabían que en esa casa vivían blancos, y los blancos en Haití son sinónimos de dólar. Me pude comunicar con Libe, que estaba en la embajada chilena. Estaba tratando de ver cómo coordinarnos, lo mismo con la Fundación en Santiago. Nos dijeron que fuéramos a la Klinik, y que eventualmente nos irían a buscar de la embajada, así que armamos unas maletas con pocas cosas para irnos a dormir con las monjas.</p>
<p>Nos llegaron a buscar las monjas en auto, y le dije a la Nate: “Me voy por un par de días hasta que esté todo más ordenado, nos vamos a volver a ver”. Y no nos volvimos a ver.</p>
<p>Llegamos tipo 7 de la tarde a la Klinik. Siguieron llegando un par de heridos, se les hizo aseo, les di antibióticos y les dije que fueran a un lugar donde pudieran hacer cirugías. Esos días supongo que atendí como a 200, 250 personas.</p>
<p>En la noche dormimos más. Pero estábamos acostados en la habitación, cuando las hermanas nos llamaron y nos dijeron que nos encerráramos con llave porque entraron personas tratando de robar. No pasó nada, las pillaron y las sacó el guardia, pero con eso nos dimos cuenta de que la gente se estaba empezando a desesperar y sabían que teníamos comida. De nuevo los teléfonos no funcionaban, pero nos entró una llamada con la gente de la Fuerza Aérea. La francesa logró comunicarse con su familia, y ellos llamaron a su embajada. Esto fue a las 4 de la mañana, y a las 6 llegó la policía francesa a buscarla. Un poco más tarde llegó la gente de la Fuerza Aérea de Chile.</p>
<p><strong>Viernes 15 de enero: La ayuda</strong></p>
<p>Partimos camino hacia la base militar que está al lado del aeropuerto de Puerto Príncipe, y empecé a ver por primera vez las imágenes de la ciudad devastada.</p>
<p>No había muertos en las calles, habían sacado la mayor parte. Sí había muchos autos tratando de salir por el camino hacia República Dominicana. Era loco ver a una gran cantidad de gente caminando, sin rumbo, con las vistas perdidas. No sé para dónde iban.</p>
<p>En la base militar había mucha gente trabajando. Y ahí comenzó la discusión: Estaba la opción de quedarme con el grupo de chilenos que llegó a trabajar, o volverme al día siguiente en un avión de la Fuerza Aérea. Yo quería quedarme, sabía que podía trabajar, pero había poca organización y todos nos decían váyanse, porque en este momento los civiles pueden generar más problemas, no hay seguridad.</p>
<p>Me encontré con mis amigos de América Solidaria. Me dijeron ándate, ya llegó gente de reemplazo, ustedes llevan la carga de 6 meses viviendo en Haití, más el millón de emociones de haber vivido el terremoto. La Pía estaba más afectada, ella tenía ganas de regresar. Yo lo único que esperaba era que alguien me dijera: Quédate acá. Nadie lo hizo. Todo el día estuve pensando que me quería quedar, pero sabía que volverme era lo más razonable, lo más seguro para mi y para el resto de los que estaban trabajando. Mis amigos nos dijeron vayan tranquilos y trabajen desde Chile. Ese fue el consuelo.</p>
<p>El viernes en la noche fuimos a trabajar a un hangar, donde se había implementado un hospital que estaba atendido por los médicos que llegaban de EEUU. Así que con los médicos del SAMU partimos para allá y estuvimos trabajando hasta  las 4 de la mañana. Nos dejaron como cuarenta pacientes a nuestro cargo. Había más recursos, pero igual era un desastre. Había médicos de Harvard, los más secos del mundo, y estaban con nuestro mismo sistema de papelitos en los pacientes; diagnósticos e indicaciones.</p>
<p><strong>Sábado 16 de enero: La partida.</strong></p>
<p>Al día siguiente me levanté temprano, tomé desayuno, arreglé mi bolso y disfruté de una ducha. Teníamos que esperar que el avión llegara de Santo Domingo, pero como ese día llegaba Hilary Clinton a Haití, no podía volar nada más en no sé cuántas horas. Los estadounidenses se preocuparon de arreglar muy rápido el aeropuerto, pero entra lo que ellos quieren.</p>
<p>El aeropuerto era una locura. Estaba lleno de carpas, de autos, de gente caminando al lado de la pista. Por suerte el avión aterrizó, cargamos y nos fuimos. Partimos como a las 11 de la mañana. Venía Juan Gabriel Valdés, la Subsecretaria de Carabineros, Leslie, la esposa del Cónsul, la Libe con su pareja, un italiano, y su perro. Venía además una galerista chilena y hartos militares. El avión estaba casi vacío. No vinimos conversando todo el camino. Llegamos a las 9 de la noche a Chile.</p>
<p>Me encontré con mis papás, y después con otros familiares que vinieron a verme. Esa noche me acosté como a las 3 de la mañana. Al día siguiente me despertaron y todavía tenía los anteojos puestos; estaba tan cansado, que ni me los alcancé sacar antes de quedarme dormido.</p>
<p>Me va a costar entender por qué estoy acá. Era mi última semana y media de trabajo, tenía mis pacientes regalones, mis niños desnutridos y tenía a diez para dar de alta, luego de año y medio de tratamiento. Era mi semana para despedirme y quedó todo botado. Igual estoy bien, con las pilas puestas, con ganas de volver apenas se pueda.</p>
<p><img src="http://www.americasolidaria.org/haiti/wp-content/uploads/2010/02/americasolidaria_haiti_bitacora_2.jpg" class="alignnone size-full wp-image-175" /></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/02/bitacora-de-una-catastrofe-cinco-dias-en-la-caida-de-haiti/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Cantando por Haití</title>
		<link>http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/01/cantando-por-haiti/</link>
		<comments>http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/01/cantando-por-haiti/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 29 Jan 2010 15:15:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carla</dc:creator>
				<category><![CDATA[Noticias]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.americasolidaria.org/haiti/?p=169</guid>
		<description><![CDATA[
Los invitamos al concierto “Cantando para Haití”, en donde se presentará el connotado músico, fundador de Inti-Illimani, “Max Berrú” junto  ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/01/cantando-por-haiti/haiti_para_cantar/" rel="attachment wp-att-170"><img src="http://www.americasolidaria.org/haiti/wp-content/uploads/2010/01/haiti_para_cantar.jpg" alt="" title="haiti_para_cantar" width="377" height="283" class="alignnone size-full wp-image-170" /></a><br />
Los invitamos al concierto “Cantando para Haití”, en donde se presentará el connotado músico, fundador de Inti-Illimani, “Max Berrú” junto a su grupo “Los Cantineros Insobornables”. Esto se realizará el día <strong>Sábado 30 de Enero en Teatro del Edificio Telefónica</strong>, Providencia 111 desde las 21:00hrs, con una adhesión de $5.000.<span id="more-169"></span></p>
<p>Bruno Tassara, ex voluntario de nuestra fundación en Haití durante el año 2008, forma parte de esta agrupación y junto a sus amigos está organizando esta actividad con el fin de sensibilizar a la comunidad chilena y reunir fondos que vayan en ayuda de la reconstrucción de Haití.</p>
<p>¡Esperamos contar con su presencia!</p>
<p>¡¡¡De nuevo gracias por tu cooperación!!!</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/01/cantando-por-haiti/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Pub Califorinia: Haití necesita hoy una América Solidaria&#8221;</title>
		<link>http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/01/pub-califorinia-haiti-necesita-hoy-una-america-solidaria/</link>
		<comments>http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/01/pub-califorinia-haiti-necesita-hoy-una-america-solidaria/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 28 Jan 2010 15:08:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carla</dc:creator>
				<category><![CDATA[Noticias]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.americasolidaria.org/haiti/?p=162</guid>
		<description><![CDATA[
El pub California Cantina se suma a la campaña de apoyo &#8220;Haití necesita hoy una América Solidaria&#8221;,  en un  ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/01/pub-califorinia-haiti-necesita-hoy-una-america-solidaria/beneficio-california-cantina/" rel="attachment wp-att-163"><img src="http://www.americasolidaria.org/haiti/wp-content/uploads/2010/01/beneficio-california-cantina-377x283.jpg" alt="" title="beneficio-california-cantina" width="377" height="283" class="alignnone size-medium wp-image-163" /></a><br />
El pub California Cantina se suma a la campaña de apoyo &#8220;Haití necesita hoy una América Solidaria&#8221;,  en un evento co-organizado con los Democrats Abroad en Chile.<span id="more-162"></span>Pub</p>
<p>La actividad se iniciará a partir de las 19:00 hrs. en Las Urbinas 56, Providencia y los fondos recaudados serán entregados a nuestra fundación en apoyo de la campaña de reconstrucción de Haití.</p>
<p>La donación consistirá en $1000 por consumo de cada copa de vino, pisco sour, champagne y sangría, además de $500 por el consumo de cerveza Corona. También se realizará una rifa con espectaculares premios de la que se donará el 100% de las ganancias.</p>
<p>Ven a disfrutar un momento agradable apoyando esta noble causa.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/01/pub-califorinia-haiti-necesita-hoy-una-america-solidaria/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Spot &#8220;Haití Necesita Hoy una América Solidaria&#8221;</title>
		<link>http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/01/spot-haiti-necesita-hoy-una-america-solidaria/</link>
		<comments>http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/01/spot-haiti-necesita-hoy-una-america-solidaria/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 28 Jan 2010 12:54:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Noticias]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.americasolidaria.org/haiti/?p=145</guid>
		<description><![CDATA[
Comparte este video:
- Copia y pega esta dirección: http://www.youtube.com/watch?v=-nAGgqiMGr8
- Usa este código y pégalo en tu Blog:

]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.americasolidaria.org/haiti/wp-content/uploads/2010/01/americasolidaria_haiti_spot_t.jpg" class="alignnone size-full wp-image-154" /></p>
<p><a href="http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/01/spot-haiti-necesita-hoy-una-america-solidaria/"><em>Click here to view the embedded video.</em></a></p>
<p><b>Comparte este video:</b><br />
- Copia y pega esta dirección: <a href="http://www.youtube.com/watch?v=-nAGgqiMGr8" target="_blank">http://www.youtube.com/watch?v=-nAGgqiMGr8</a><br />
- Usa este código y pégalo en tu Blog:</p>
<p><textarea rows="9" cols="90" style="font-family:tahoma,arial;font-size:8pt"><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/-nAGgqiMGr8&#038;hl=es_ES&#038;fs=1&#038;rel=0"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/-nAGgqiMGr8&#038;hl=es_ES&#038;fs=1&#038;rel=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></textarea></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/01/spot-haiti-necesita-hoy-una-america-solidaria/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Más de 30 artistas participarán en gran concierto solidario por Haití</title>
		<link>http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/01/los-artistas-chilenos-se-unen-por-haiti-en-estacion-mapocho/</link>
		<comments>http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/01/los-artistas-chilenos-se-unen-por-haiti-en-estacion-mapocho/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 26 Jan 2010 21:08:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Noticias]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.americasolidaria.org/haiti/?p=141</guid>
		<description><![CDATA[
UNICEF, América Solidaria, Caritas-Chile, Cruz Roja y Un Techo para mi País se unieron con el propósito de recaudar fondos  ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.americasolidaria.org/haiti/wp-content/uploads/2010/01/americasolidaria_haiti_canto.gif" class="alignnone size-full wp-image-140" /></p>
<p>UNICEF, América Solidaria, Caritas-Chile, Cruz Roja y Un Techo para mi País se unieron con el propósito de recaudar fondos para Haití a través del evento &#8220;Canto por Haití, una voz de esperanza&#8221;, el cual se realizará el miércoles 27 de enero, desde las 17:00 horas, en el Centro Cultural Estación Mapocho.</p>
<p><span id="more-141"></span>Más de 30 artistas nacionales han confirmado su participación en este evento solidario, quienes se presentarán agrupados en cuatro bloques desde las 17:00 a las 23:00 horas. Adicionalmente, el concierto contará con la animación de actores y conductores de diferentes canales de televisión, como Felipe Camiroaga, Antonella Ríos, Martín Cárcamo, Catalina Pulido, Patricio Torres y Ana María Gazmuri, entre otros.</p>
<p><b>Algunos de los artistas que participarán del evento solidario son:</b> Lucybell, Anita Tijoux, De Kiruza, Nano Stern, Francesca Ancarola, Orixango, Roberto Bravo + Mahani, Denisse Malebrán, Camila Moreno, Francisca Valenzuela, Natalino, Sinergia, Mc Nkulama, Camila Moreno, Primavera de Praga, Florcita Motuda, Kitra, Sabina Odone, Drakos, Kitra, Villa Cariño, Delta, Te Tae y Tata Funk, Tiro de Gracia, Lautaro Rodríguez, Mamma Soul, Guachupe, May Schuster, Augusto Schuster, Daniela Alewy, Cholomanidnga, Aiken, Nano Stern, Francesca Ancarola, Vintage, Murciélago, Pancho Valenzuela, Juan Carlos Duque, Leandro Martínez, Andrés de León, Gonzalo Yáñez, Claudio Narea, Mario Guerrero, Inti Illimani y Los Jaivas.</p>
<p>La entrada general al concierto es una adhesión voluntaria de $3000 mínimo, la cual se podrá hacer en el Centro Cultural Estación Mapocho o en las cuentas de cualquiera de las instituciones que están recaudado fondo para Haití. Quienes opten por esta modalidad, deben llevar el comprobante del depósito y presentarlo en la entrada del Centro Cultural Estación Mapocho. La participación de los artistas en el concierto está siendo coordinada por la actriz y cantante nacional Amaya Forch, quien ha sido una de las principales impulsoras de la iniciativa junto a Carlos Figueroa.</p>
<p>Adicionalmente, el concierto cuenta con el apoyo del Gobierno.</p>
<p><u>Trabajo de las instituciones en Haití</u></p>
<p><b>· UNICEF</b> ha dispuesto la cuenta 2046 del Banco Estado para recaudar fondos. UNICEF que en el país está atendiendo a los niños y adolescentes víctimas del terremoto, entregando agua, alimentos y medicamentos, junto con levantar albergues de emergencia para recibir a todos aquellos niños que han perdido a sus familiares directos o aún no los han podido encontrar.</p>
<p><b>· América Solidaria</b> tiene abierta la cuenta 400 20 100 del Banco BCI. Tras el devastador terremoto. Ha enviado médicos conocedores del creole, lugar y cultura haitiana y posterior apoyará en la rehabilitación y el desarrollo de Haití en las líneas de salud, vivienda y desarrollo comunitario.</p>
<p><b>· Un Techo para mi País</b> tiene a disposición de la comunidad la cuenta 2010 del banco Santander y ha enviado especialistas para elaborar un plan de acción que permita la construcción de viviendas de emergencia, una vez que sea controlada la emergencia sanitaria.</p>
<p><b>· Caritas-Chile</b> tiene abierta la cuenta 117-01 del Banco de Chile y en Haití sus voluntarios y personal han apoyado el rescate de las víctimas, y están entregado agua, alimentos y otros víveres a los sobrevivientes del terremoto. Además. Han habilitado centros de atención médica y recintos de residencia temporal.</p>
<p><b>· La Cruz Roja</b> está recaudando fondos a través de la cuenta 292222 del Banco Estado. La Cruz Roja se encarga de atender a las víctimas del terremoto entregando atención de salud, primeros auxilios y medicamentos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/01/los-artistas-chilenos-se-unen-por-haiti-en-estacion-mapocho/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Libe Narvarte: &#8220;Me preguntaba &#8216;a qué Dios hemos ofendido&#8217;&#8221;</title>
		<link>http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/01/libe-narbarte-me-preguntaba-a-que-dios-hemos-ofendido/</link>
		<comments>http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/01/libe-narbarte-me-preguntaba-a-que-dios-hemos-ofendido/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 25 Jan 2010 21:00:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Noticias]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.americasolidaria.org/haiti/?p=137</guid>
		<description><![CDATA[
Esta voluntaria de América Solidaria estaba en Haití para el terremoto. De vuelta en Chile, describe la tragedia que golpea  ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.americasolidaria.org/haiti/wp-content/uploads/2010/01/americasolidaria_haiti_narbarte.jpg" class="alignnone size-full wp-image-136" /></p>
<p>Esta voluntaria de América Solidaria estaba en Haití para el terremoto. De vuelta en Chile, describe la tragedia que golpea ese país, afirma que el pueblo haitiano tiene una fortaleza inexplicable que lo hace levantarse. Y está a la espera de volver a la isla.</p>
<p><span id="more-137"></span>Miércoles 20 de Enero de 2010<br />
María José Errázuriz L. y Héctor Flores<br />
<a href="http://www.puntomujer.emol.com/mujer_y_trabajo/noticia/detallenoticia.asp?id={6357D978-450E-4984-A5AB-245FF927C027}" target="_blank">Punto Mujer / Emol</a></p>
<p>&#8220;Haití es un país lindo&#8221;, dice y los ojos se le llenan de lágrimas, pero que jamás soltará en la entrevista.</p>
<p>Llegó apenas hace 72 horas en el avión FACh que llevó ayuda humanitaria y ha concentrado todas sus fuerzas en informar a la organización <a href="http://www.americasolidaria.org" target="_blank">América Solidaria</a> sobre qué está sucediendo en ese país caribeño, golpeado el martes 12 de enero por un terremoto que dejó casi todo en el suelo.</p>
<p>Libe Larvarte llevaba 9 meses de voluntaria en Haití, en el cargo de coordinadora, cuando la tierra se sacudió. Ella había ido a dejar a una amiga al aeropuerto –que salió en el último avión que despegó- y estaba en clases de francés en un instituto cuando todo pasó. El edificio en que se encontraba resistió, pero al comenzar a caminar por las calles visualizó la magnitud del desastre.</p>
<p>Chilena-española (nació acá, pero partió a la Madre Patria a los 4 años), Libe no describe el horror que vivió, sólo se limita a decir que las imágenes que más la impactaron fueron ver a decenas de haitianos, heridos graves, cargados en puertas o en lo que fuera, esperando pacientes ser atendidos en los jardines de la casa del Primer Ministro, la Prematura. Ahí, en silencio, aguantaban el dolor sin pasar a llevar a los que habían llegado antes.</p>
<p>&#8220;En el momento de la tragedia éramos todos iguales, después, no&#8221;, cuenta al explicar que ella fue alojada en la embajada francesa y ahí recibía comida, mientras los que estaban al otro lado del muro, ni siquiera agua.</p>
<p>&#8220;Necesito volver a Haití&#8221;, agrega. Pero sabe que tendrá que esperar que las cosas se normalicen un poco. Su regreso a Chile se explica por el hecho de que allá se necesitan personas que cumplan funciones muy específicas (médicos, especialmente) y no que consuman lo poco que hay en el país. &#8220;Había que ser un aporte a la emergencia&#8221;.</p>
<p><b>-Te criaste en España, ¿conocías los temblores?</b><br />
&#8220;Allá nunca, había sentido temblores en Chile (regresó ya mayor a su país natal), pero nunca un terremoto. Y lo increíble es que en Haití no había conciencia de que esto podía pasar, de que estábamos encima de una falla&#8221;.</p>
<p><b>-¿Cómo lo viviste?</b><br />
&#8220;Cuesta reaccionar; se siente impotencia, pero después, porque en el momento no se entiende lo que ha pasado. La primera reacción mía fue saber dónde y cómo estaban mis amigos, mi pareja, los voluntarios y tuvimos mucha suerte porque todos estaban bien.</p>
<p>A partir de ahí, empezaron a llegar las noticias y uno le iba tomando el peso a lo que estaba pasando. Al principio uno está atónito y después se va calibrando lo que ocurrió&#8221;.</p>
<p><b>-¿Perdiste amigos?</b><br />
(Su voz baja de tono) &#8220;Sí, todos hemos perdido amigos, no hay nadie que no los haya perdido a no ser que hubiera llegado el día anterior. O todos tenemos amigos que perdieron familia&#8221;.</p>
<p><b>-Los haitianos lo han pasado mal. ¿Después de esto tienen una sensación de castigo, de por qué a nosotros?</b><br />
&#8220;No lo sé. No sé si explican el terremoto; ellos son un pueblo que ha sufrido muchas situaciones difíciles y ante las dificultades se vuelve a parar, se junta, utiliza los mecanismos que ha tenido siempre para sobrevivir.</p>
<p>América Solidaria mandó cuatro médicos que ya habían estado allá y hablan el idioma y ellos se instalaron en la Prematura, que está al lado de la embajada de Chile; ahí llegaban heridos muy dañados, siendo cargados, y aguantaban las curaciones y después agradecían con una sonrisa. Haití es un país muy estoico&#8221;.</p>
<p><b>-¿No lo perciben como una injusticia?</b><br />
&#8220;Seguramente sí, yo veía eso y decía, dónde está el coro griego, a qué Dios hemos ofendido porque, realmente, la sensación era de absurdo, de tragedia inexplicable, casi de ensañamiento. No sé cómo lo están interpretando ellos&#8221;.</p>
<p><b>-¿La mayor impotencia es sentir que todo es tan grande que no se tiene salida?</b><br />
&#8220;Es que no se puede tener una perspectiva individual; desde ahí es imposible de resolver. Hay que tener una visión de grupo; yo estuve 9 meses, mi organización lleva muchos años, hay experiencia acumulada, y hay que trabajar, hay que usar esa energía.</p>
<p>En América Solidaria, más que impotencia, estamos todos movilizados pensando en el futuro. Eso es lo que pensamos quienes queremos a Haití y lo sentimos nuestro país&#8221;.</p>
<p>Vuelve a la isla con la mente y dice que fueron tantas las cosas terribles que vio que no puede apuntar a cuál la impactó más&#8230; &#8220;Había que seguir caminando. Ver a la gente sufriendo con una sonrisa me hizo preguntarme si yo tendría esa fortaleza&#8221;. </p>
<p>&#8220;Cuando ocurrió el terremoto la gente se juntó a rezar, eso es lo que hacía. Y temblaba y rezaba cada vez más fuerte y eso es lo que siguió haciendo todas las noches. Y cuando yo escuchaba esos rezos decía hay que trabajar. Lo único que te alivia un poco es sentirte útil&#8221;.</p>
<p>Estudió ciencias políticas en el país vasco y trabajó en la Unesco, organismo en el que trabaja su pareja. Desde mayo del año pasado estaba en Haití y desde allá seguía un curso de educación social a distancia.</p>
<p>A sus 30 años, postuló como voluntaria en América Solidaria para viajar a la isla. Ya allá, fue designada coordinadora de los demás voluntarios que se mueven entre Puerto Príncipe y un pueblo que está al sur, Aquín. Ahí está el Centro de la Pequeña Infancia donde tiene presencia la Junji.</p>
<p><b>-¿Qué te marcó de los 9 meses vividos en Haití, previo a la tragedia?</b><br />
&#8220;Es curioso, Haití no es un país cómodo para vivir; es un país donde cuesta movilizarse, hace mucho calor, pero desde que llegué me sentí en mi casa, me gustaba la gente. No sabía creóle, pero el modelo de América Solidaria hace que vivas la realidad del pueblo, aunque no igual&#8221;.</p>
<p><b>-¿Cómo los definirías?</b><br />
&#8220;Siento que es un pueblo muy digno y también un poquito cabezota. Es gente orgullosa, saben que son la primera nación negra, que nacieron de una revuelta de esclavos y que son pobres, pero al mismo tiempo, se presentan de igual a igual y eso me gustó. </p>
<p>Es difícil generalizar, pero siempre uso la figura del ‘tap-tap’ (el microbus); en el tap-tap caben todos, incluso los blancos. Todo el mundo se acurruca, se hace un espacio, suben con las cosas del mercado, se pasan los niños, se pasan las monedas, te sientan en sus faldas. Están acostumbrados a las limitaciones, pero lo llevan con la cabeza en alto&#8221;.</p>
<p>Con una sonrisa recuerda el arte haitiano, la belleza de sus creaciones en pintura, metal, madera y otros que se define por su colorido y creatividad. &#8220;Es un país de contraste, de fortalezas&#8221;.</p>
<p><b>-¿No se sienten menoscabados por la pobreza que los golpea o los conflictos?</b><br />
&#8220;No se cómo definirlo, pero creo que su orgullo les permite vivir. Por eso también cuesta realizar algunos trabajos porque ellos viven el día a día y a los que van con un proyecto, planificado, les cuesta instalar la idea del largo plazo, de la organización&#8221;.</p>
<p>b>-¿Hay mucha desesperanza?</b><br />
&#8220;No, la gente vive, al día. Uno no pude decir que es gente infeliz, triste o cabizbaja. Sufren, enfrentan situaciones muy complejas, pero salen adelante con su ritmo; se ríen, la vida se hace en la calle y por eso, la lógica es del corto plazo porque es lo que tienen más a mano para salir adelante&#8221;.</p>
<p><b>-¿Por qué optaste por ser voluntaria?</b><br />
&#8220;Me gusta mucho el modelo de América Solidaria, cómo trabaja, la perspectiva de igualdad, horizontalidad, de sumarse, para trabajar juntos, con y no por. Se trabaja desde el respeto También, de alguna manera, busqué que mi destinación fuera Haití porque mi pareja estaba allá&#8221;.</p>
<p><b>-¿Vas a volver?</b><br />
&#8220;Sí, sí, lo que tenemos que tener ahora es humildad para saber cuándo es el momento, porque todos nos morimos de ganas de estar ahí. Para nosotros, hablo de los voluntarios que nos tuvimos que venir, Haití es nuestra casa. Es un país que queremos, nos sentimos parte, tiene caras e historias, pero queremos hacer un aporte real. Yo&#8230; (se le entrecorta la voz) necesito volver a Haití&#8221;.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.americasolidaria.org/haiti/2010/01/libe-narbarte-me-preguntaba-a-que-dios-hemos-ofendido/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
