Testimonio desde Haití: “Esperanza y solidaridad en medio del dolor”

Aterrizamos en Puerto Príncipe a las 01.00 am del Sábado 30 de Enero. Somos una misión de avanzada compuesta por 2 médicos (Julio y Carolina), un matrón (Gonzalo) y el Director de Voluntariado de América Solidaria (Arturo). Tenemos como misión preparar la llegada de toda la ayuda de la Fundación, además de apoyar un gran operativo de salud que se está realizando en la Klinik Sentespri, nuestro lugar de trabajo desde hace más de 7 años. En la Klinik, nos hemos encontrado con la gran sorpresa de un pequeño ejército de dominicanos, haitianos, mexicanos, norteamericanos y ahora chilenos, que con profunda entrega se esfuerzan por hacer algo frente a una catástrofe de dimensiones insospechadas.
En estos días, hemos visitado a nuestros conocidos y amigos. Hay varios de los que hace días que no se tiene noticia, con mucho dolor, estamos empezando a asumir que tal vez ya no los volvamos a ver… En el centro de la ciudad, el colapso es máximo. Al lado de las ruinas de la Catedral, un enorme campamento de ‘casas’ de tela ha surgido como efecto de la catástrofe. Un olor nauseabundo acompaña a la gente valerosa que todavía, a más de 15 días del terremoto, busca a sus familiares.
Nuestros médicos, desde que llegaron, han sido absorbidos por la urgencia. Gracias a su experiencia previa en la Klinik, fue posible reorganizar la atención primaria. Así, día a día, junto al equipo de médicos norteamericanos del operativo organizado por nuestros amigos de la Memphis Medical Mision, hemos atendido diariamente a más de 120 niños y mujeres.

A 48 hrs. de nuestra llegada, es claro que la urgencia es máxima: el país está en el suelo, sus estructuras colapsadas, y lo que más nos afecta: su gente, nuestros hermanos haitianos que hemos aprendido a querer y admirar, que hoy viven momentos de dolor y oscuridad. Esto es importante, porque estando aquí es tan claro y tangible que detrás de la noticia de la catástrofe de un país, hay 9 millones de vidas que están invadidas por el dolor. A los 150.000 muertos y desaparecidos, hay que agregar los miles y miles de damnificados que quedaran vivos (discapacitados, huérfanos y huérfanas, desplazados, viudas y viudos). Tratamos de imaginar lo que esto significa para este pueblo de amigos, pero sabemos que todas nuestras proyecciones se quedan cortas frente a las dificultades que vienen.
Cada día, al finalizar la jornada, los distintos equipos que estamos en la Klinik nos reunimos a compartir nuestras experiencias. Todos cansados, con cara de impotencia, con la necesidad de hablar… el diagnóstico siempre es el mismo: es tanto el dolor, y somos tan pocos. Necesitamos mucha más ayuda, muchas más manos, muchos más medicamentos. Pero también hay una esperanza que es compartida: en cada rincón del desastre, aparece una señal de la solidaridad del pueblo haitiano, una muestra de su entereza y su vocación de humanidad; heridos que cargan a otros heridos, comités que lo han perdido todo y que se organizan para cuidar a sus huérfanos, líderes locales trabajando sin descanso para que sus hermanos puedan tener una luz de esperanza. Nuestros hermanos haitianos nos están dando un ejemplo de entereza y solidaridad. Ahora nos toca a nosotros estar a la altura de las circunstancias.

Por Equipo de avanzada de América Solidaria en Puerto Príncipe



3 Feb, 201023:23 pm
Envío mi fuerza, mi cariño y toda mi admiración a estos jóvenes heroicos que van a dar la vida por los más pobres de la Tierra. Un abrazo lleno de amor para cada uno.
Marisa
4 Feb, 20100:24 am
Todo mi apoyo y fuerza para estos dias difíciles. Carolina, hija mía estamos muy orgullosos de ti y todo el equipo.
4 Feb, 201011:57 am
Carolina te felicito por esa labor tan noble que estás desarrollando junto con tus colegas