¡Ánimo Chile!

El resultado generado por el movimiento de la tierra en la zona centro sur de Chile comenzó a conocerse al aparecer la luz de aquel 27 de Febrero; recién en la madrugada del sábado la confusión y los esfuerzos por conocer que ocurría en todo el territorio nacional resultaban infructuosos. Hoy después de estar al tanto de los resultados causados por el terremoto y el tsunami que afecto la zona costera del país, el saldo de víctimas, heridos y los daños materiales apenas empiezan a visibilizarse.
Pero lo ocurrido no sólo ha dejado un amplio número de víctimas y daños materiales sino por el contrario una vez más ha puesto a prueba el espíritu de lucha y fuerza de nuestros hermanos chilenos. La situación no ha sido fácil, como declaran muchos de ellos, pero el espíritu de solidaridad ha marcado este escenario con la esperanza y con la certeza que con el paso de los días las poblaciones más afectadas contarán con nuevas oportunidades. En tan sólo unas horas, posteriores al terremoto algunas organizaciones sociales como Caritas Chile, la Cruz Roja Chilena, Un techo para Chile y el Hogar de Cristo ya habían activado planes de contingencia para ir en ayuda de los amigos del centro y del sur, y actualmente se encuentran uniendo esfuerzos para en el mediano plazo continuar haciendo presencia en la zona para ayudar así en el camino de recuperación que debe emprenderse.
Sumado a esto el espíritu e ímpetu de las personas de otras regiones no se ha hecho esperar, chilenos cargados con esperanzas, ilusiones, víveres y provisiones de primera necesidad tratan de llegar a las zonas más afectadas para dar una voz de aliento y ayudar en la forma en que sea posible; finalmente a todo esto se suman los esfuerzos de diferentes gobiernos que desde el sábado en las horas de la mañana han ofrecido su apoyo y recursos incondicionales para apoyar el momento de la emergencia y la reconstrucción de estas zonas del país.
La emergencia aún no termina y con el paso de los días se requiere más apoyo y trabajo conjunto entre las personas y los países para sacar adelante las situaciones que se han presentado en los últimos meses en nuestro continente; este es tan solo un llamado para que el paso del tiempo no se convierta en nuestro peor enemigo; ahora todos tenemos nuestros ojos puestos en las zonas de la catástrofe ¿Y después a donde miraremos?