Haití, un país caribeño de colores y con gente alegre, el 12 de enero de 2010 fue azotado por su mayor catástrofe natural de la historia: un terremoto de 7.0 grados de magnitud.
Dejando cerca de 300 mil victimas fatales, y más de 1.5 millones de haitianos sin hogar.
Después de un mes y medio al otro extremo del Continente, Chile fue afectado por el mismo tipo de catástrofe natural pero de mayor magnitud del que sufrió el pueblo haitiano. A pesar de esto las cifras de victimas y de daños fueron menores que las del país caribeño. Mucho se habló de las diferencias y similitudes de los dos sismos, de las razones geológicas, sismológicas, políticas, económicas, etc., todas teorías que pueden ser muy distintas de donde y quién las mire. Pero sí, con certeza podemos decir que lo común es la empatía entre estos dos pueblos: la desesperación de nos saber sobre nuestros seres cercanos, la incomunicación, desaparición de personas, ver hogares en el suelo y el ánimo que hay que generar después para el proceso de reconstrucción.
América Solidaria apunta a que la colaboración y la ayuda no tengan fronteras, es por eso que realizó un llamado a hacerse cargo y trabajar para el levantamiento de los dos países. Hoy en día, hay voluntarios chilenos trabajando en proyectos de rehabilitación a damnificados de manera gratuita y de calidad, así como también en todo lo relacionado con atacar la epidemia del cólera, brote que apareció con mayor fuerza por las malas condiciones que dejo el terremoto. Además para este año está el desafío de levantar la Escuela República de Chile en Haití, y que alberga a más de 800 niños.
El proceso de levantar Haití, avanza. Pero no al ritmo que debiera. Todavía falta mucho por hacer. Hay 595 mil personas viviendo en cerca de los mil campos de desplazamiento que no poseen servicios básicos. Falta aún en materias de rehabilitación, levantamiento de espacios públicos, transparencia en los procesos de reconstrucción, entras varias cosas más.
La cooperación para el levantamiento de Haití tiene que ser continuado y abierto a todos. Se necesitan todo tipo de actores dentro de la sociedad que se involucren y que se hagan cargo. América Solidaria seguirá apoyando como lo hizo desde un comienzo al pueblo haitiano.
Hoy conmemoramos a todas las victimas del terremoto de 12 de enero del 2010, y hacemos un llamado a seguir participando en la reconstrucción de Haití, y a tomar conciencia de que juntos podemos superar nuestras pobrezas, que juntos podemos levantarnos desde un piso sólido y de hermandad.
Equipo Comunicaciones Chile
































