Queridas amigas y amigos de América Solidaria:
Estas semanas han sido de mucho dolor, de angustia y oscuridad, para millones de hermanos y hermanas haitianas que en medio de su condición de pobreza y exclusión han debido soportar un terrible
terremoto, dejando a su paso muerte, heridos y destrucción. En medio de esa desolación nos hemos levantado como América Solidaria para, desde allí, con el pueblo haitiano, reconstruir la esperanza. Porque conocemos profundamente a este pueblo, sabemos que es posible. Para ello ya contamos con el apoyo de muchas personas y empresas, y además estamos trabajando de la mano del Estado de Chile, que se ha sumado a la ONU en el plan de reconstrucción, fortaleciendo al Estado haitiano. Esperamos durante el 2010 llegar a colocar en Haití unos 40 voluntarios en total, como parte del Plan Haití: Tierra de Esperanza.
Durante estos días no hemos dejado de admirarnos de la entrega con que tantas personas que llevan a América Solidaria en el corazón han trabajado. Todo lo que se ha hecho no hubiera sido posible sin el compromiso y la entrega que han dado todas y todos los voluntarios actuales y aquellos ya han vuelto a Chile. Y ha destacado la cercanía que han tenido y del inmenso espíritu de servicio que los anima. Algunas partieron a servir a Haití en condiciones adversas de manera inmediata; otras entregaron su trabajo en Santiago, ayudando la coordinación de la gran cantidad de iniciativas que hubo que desarrollar aquí: damos gracias por ello.
En especial creemos que lo vivido en Haití quedará grabado con fuego en quienes se encontraban allá, para ellas y ellos un verdadero homenaje de nuestra parte por su abnegado servicio, sacrificio y tolerancia a la angustia y el dolor: los acompañaremos lo más cercanamente posible. Agradecemos también a los voluntarios y voluntarias actuales de los otros países, sabemos que Haití ha capturado nuestra atención más de la cuenta y nos imaginamos que también la de ustedes. Poco a poco hemos ido retomando las actividades y relaciones, para ello crearemos un pequeño equipo que se preocupará especialmente del Plan Haití: Tierra de Esperanza, dejando así que continúe normalmente -en la medida de lo posible- el desarrollo de las tareas de ustedes. Nuevamente, gracias.
La mañana siguiente al terremoto teníamos nuestro primer ‘Consejo Ampliado’, un excelente grupo de personas que, en conjunto con el Directorio de la Fundación, nos ayudarán a crecer, reflexionar y actuar. Gracias a estas personas, directores y consejeros, pudimos reaccionar desde ese día con prontitud. Aprovechamos de darles las gracias, y a los nuevos, les decimos ¡Bienvenidos a América Solidaria, a la construcción de un continente más justo, solidario y feliz!
Por otra parte gracias a los que han creído en nosotros sin conocernos directamente y nos han apoyado en la reciente campaña solidaria. Muchas y muchos lo han hecho por el testimonio de los 70 hombres y mujeres anónimas que dejaron parte de sus vidas trabajando en Haití desde su profesión, a los más de 200 que lo han hecho en el resto del continente y al testimonio de coherencia y entrega del equipo ejecutivo con que contamos, ¡GRACIAS!
Esto es América Solidaria, esto es lo que algunos de nosotros soñamos caminado por Cite Solei, en Puerto Príncipe, en el verano de 1999: que cada ser humano de nuestro continente sea escuchado y tratado con dignidad, que a partir de ello levantemos efectivas condiciones de justicia donde sus derechos sean respetados y donde las oportunidades de desarrollo existan de verdad para que sus ricas potencialidades se desplieguen y crezcan.
Estamos convencidos que un mejor continente es posible!!
GRACIAS!
Benito Baranda, Presidente AS
Sebastián Zulueta, Director Ejecutivo AS































