Pampa Hermosa de sueños gigantes

Publicado: 15/06/09

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Karen Soto es educadora diferencial y voluntaria de América Solidaria en Lamas, un pueblo ubicado en la amazonía peruana. Durante los tres meses que lleva trabajando allá, ha descubierto distintas realidades que le han impactado y hecho reflexionar acerca de la falta de oportunidades, la desigualdad y la injusticia social.  Jean Pierre y Aaron son dos niños que viven cerca de Karen y saben de sobra lo que es la exclusión social.  Inspirada por sus historias, Karen escribió este emocionante relato.

Pampa Hermosa es una localidad cercana a la ciudad de Lamas, un caserío, como los llaman en Perú. Esto se refiere a un conjunto de pocas viviendas con techos de paja, algunas tienen paredes y otras simplemente exponen su privacidad a quienes pasan por el lugar. Las familias que las habitan son extensas y la mayoría de los lugareños tiene parentesco sanguíneo.
Subiendo un pequeño monte, tras enlodar sus pies descalzos en el único camino existente, los niños concurren a la escuela, una institución educativa que funciona con tres docentes a cargo de cursos combinados, en donde la variedad de realidades, el trabajo en diversidad y la inclusión educativa se presentan casi naturalmente.

Uno de los pequeños que asiste a este establecimiento es Jean Pierre, niño de cuatro años que evidencia retos múltiples o multidiscapacidad, esto considerando los apoyos  o necesidades que presenta, ya que se desconoce su diagnóstico médico debido al escaso acceso a centros de salud idóneos.  Vive frente a la escuela. Diariamente escuchaba los cantos y juegos de los niños, y por fin este año acude al nivel inicial de educación, disfruta el contacto con otros pequeños, sus cantos, compartir a la hora del “lonchecito”, como dicen acá a la colación, y sus compañeros se alegran con su presencia en el aula. Este es un arduo trabajo para los docentes que no cuentan con preparación ni otro apoyo que no sea el brindado por América Solidaria.

En 4º grado se encuentra Aaron, un muchacho de quince años. Antes de conocerlo, cualquiera hubiese pensado que tenía Necesidades Educativas Especiales (NEE), al estar en tan bajo nivel de estudios para su edad, pero al acercarse y relacionase con él,  es posible conocer detalles de su vida narrada desde su emoción: abandono forzado del sistema educativo, una triste historia familiar, trabajo infantil, etc. Lo que como reto al destino, lo configuró como un joven sumamente especial, esforzado, consciente y resiliente.

Ambos casos son realidades distintas, pero con un telón de fondo en común: la falta de oportunidades. Es que en Pampa Hermosa, como en muchos otros lugares de Centro y Sudamérica, existe un sin fin de historias marcadas por la pobreza, desigualdad e injusticia social, como la de Jean Pierre y Aaron. Entonces, frente a realidades como estas, ¿es posible sentir empatía por su sufrimiento y no movilizarse para superar la situación?

Es por esto que como voluntaria estoy sumamente comprometida con esta causa, contribuyendo día a día en Perú o en cualquier parte del mundo a creer en los sueños, a creer en la oportunidad de vivir como niños, en la oportunidad de poder soñar un futuro mejor y de vivir felices, superando la adversidad: creyendo, creando, superando y creando otra vez, hasta lograr que se produzca tan necesaria y justa oportunidad.

Karen Soto, Educadora Diferencial
Voluntaria Lamas, Perú 2009

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3 Comentarios

  1. Veronica Angulo

    Hola Karen:
    qué increíble… conoci a Jean Pierre cuando tenia poco mas de 1 año, me emociona verlo en una foto.
    Si puedes, dale muchos saludos a su mamá, quizás se acuerde de mí. También si ves a Damaris…tenía casi la misma de edad de Jean Pierre.
    Muchos saludos y fuerza para continuar en esta hermosa aventura

  2. karen

    Verito:
    Jean Pierre esta bien…es lindisimo, riquisimo,su familia encantadora, trabajo con él todos los miercoles, y ya di tus saludos… a Damaris también la conozco, es bella, feliz y fuerte…trabajamos junto con el kinesiólogo todos los jueves en Celendín, su pueblo…
    Qué lindo que los recuerdes … besitos y un gran abrazo!

  3. Paula

    me encanta tus testimonio, de verdad te felicito, se nota tu entrega y vocación … me gustaría poder realizar algo así, es maravilloso!

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